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09/04/2006
Trazos curvilineos

La literatura erótica ha sido una de mis pasiones desde hace mucho tiempo. Empecé leyendo a Almudena Grandes en Las edades de Lulú, saboree algunos versos también en autoras femeninas contemporaneas, mastiqué libros tan malos como Diario de una ninfómana de Valerie Tasso y me acerqué a la sordidez de Bukowski. El otro día en la biblioteca topé de manera casual con una obra que captó mi atención: La vida sexual de Catterine M. Me recordó al título de la polémica película, que desde hace un par de semanas visita nuestras carteleras, Melissa P. y por tanto, me aproximé a leer el argumento. Se trataba de algo similar: la autora narraba sus experiencias desde la temprana edad que comenzó a practicar relaciones en grupo. He empezado a leerlo esta tarde y la verdad es que me está gustando. Al menos no hay tanto egocentrismo como en Melissa P quien se ha ganado palabra tras palabra todo mi rechazo. Que chica, ay! que chica. Leed El aroma de tu aliento, su última novela, y quizás compartais opinión. O no. Quién sabe.
¿Recomiendas algo, pokito?
Cabaret
11/04/2006
La vida sexual de Catherine M.

Os regalo dos fragmentos del libro que ando leyendo. Porque me apetece y merecen la pena.
Toda mi cara chapoteaba en su vulva espesa. Nunca en mi vida había sorbido un dobladillo tan inflamado que, en efecto, me llenaba la boca tanto como un albaricoque gordo, como dicen los meridionales. Yo me adosaba a sus labios mayores como una sanguijuela y luego soltaba la fruta para estirar la lengua hasta rasgarme el frenillo y penetrar hasta lo más hondo posible en la dulzura de su umbral, una dulzura comparada con la cual la punta de sus pechos o la redondez de sus hombres eran insípidas. No era de las que se encabritan, exhalaba y pequeños gemidos, tan suaves como el resto de su persona. Resonaban sinceros y me producían una exaltación tremenda. ¡Con qué ansiedad mamaba entonces la frambuesa prominente, cómo me abandonaba a la escucha de aquel rapto! Cuando nos vestíamos, con esa alegría y agitación del vestuario de un club de deportes. Paul, que decía las cosas con más franqueza que todos los demás, se dirigió a Léone: ¿Y? Había sido bueno, ¿no? ¿No había valido la pena soltarse? Ella respondió, bajando los ojos y enfatizando la primera sílaba, que una persona le había hecho efecto. "¡Dios mío, que haya sido yo!", pensé.
Página 56 de la edición de Anagrama.
Tiene por costumbre burlarse de conducta de folladora y declara que a esa hora, por lo menos, está seguro de ser el primero que me penetra ese día. ¡Pues no, mira por dónde! He pasado la noche con otro, hemos follado antes de marcharme, tengo todavía su polen en el fondo del chocho. Sofoco contra la almohada mi rapto de alegría. Advierto que él está un poco ofendido.
Página 60.
Vendré con más si continúan los fragmentos dignos de mención.
Feliz día de sol
Cabaret
14/04/2006
tu sabor de ti

Me encuentro en la antesala
que sabe de tu sabor,
en esa distancia de la respiración
que consigue rozarte la piel,
y me confieso libre
en la cautividad de tus piernas.
Dejo que tu abrazo me abrace,
rodeándome adentro de ellas,
para conjugarte con la calma,
y con la urgencia,
del idioma que escribe la saliva
traducida de mi propia lengua.
En mis labios, los tuyos callados,
en tu boca libre, suspira
la libertad que se escondía
amordazada bajo la ropa,
y te bebo en cada brillo de tu sexo,
y en tu sexo se mojan las olas
que recorren la piel de agua y cuerpo.
© pokit in a pocket. ch.a.d.t "tú sabor de ti"

